Problemática con los suelos
La degradación del suelo es toda modificación que conduzca al deterioro del suelo, es el proceso que rebaja la capacidad actual y potencial del suelo para producir cuantitativa y cualitativamente bienes y servicios.
Es la consecuencia directa de la utilización del suelo por el hombre. Dentro del amplio concepto de degradación se distinguen una serie de degradaciones del terreno: a degradación de la fertilidad es la disminución de la capacidad del suelo para soportar la vida, se producen modificaciones en sus propiedades físicas, químicas, fisioquímicas y biológicas que conducen al deterioro por lo que cada vez hay que utilizar más abonos, para producir cosechas muy inferiores. Degradación química se debe a la pérdida de nutrientes, a la acidificación, salinificación, sodificación, aumento de la toxicidad por liberación o concentración de determinados elementos químicos. degradación física como consecuencia de una pérdida de estructura, disminución de la permeabilidad y de la capacidad de retención de agua degradación biológica cuando se produce una disminución de la materia orgánica incorporada.
Agente degradador principal
El agente que más degradación produce en los suelos es la erosión que es el movimiento de partículas o materiales de la corteza terrestre siguiendo el gradiente de gravedad y utilizando mecanismos de transporte como lo son el agua, el viento y el hombre. En los suelos de graves pendientes y también en los llanos que están desprovistos de vegetación el factor erosión suele ser devastador como sucede en Puerto Rico. Una de las actividades que podríamos decir que puede llegar a degradar en gran magnitud los suelos en Puerto Rico lo es la agricultura. La producción de cosechas envuelve algunas actividades agrícolas que aceleran la degradación de los suelos. En terrenos inclinados es necesario controlar las escorrentías para minimizar la erosión de tal manera que se pueda mantener la productividad. En los terrenos llanos el problema mayor es la compactación y las nundaciones a causa de las escorrentías. Por tal motivo el Departamento de Agricultura junto a Recursos Naturales y otras agencias gubernamentales han empleado algunas técnicas prácticas para la conservación de uso general para las fincas en cosecho. Entre estas técnicas se explicará:
Barreras vegetativas que son hileras de plantas sembradas en contorno que interceptan y reducen la velocidad de escorrentía, filtran los sedimentos y controlan la erosión en los terrenos inclinados. Conservan la capa fértil del predio inclinado, mejoran la fertilidad natural del terreno, dispersan uniformemente la escorrentía y evitan la erosión.
Cultivos al contorno, la preparación del terreno y las siembras siguen las curvas naturales del terreno en lugar de realizarse en líneas de arriba hacia debajo de la ladera. Las ventajas de esta técnica son conservan la capa fértil, aumentan el agua disponible para las plantas, facilitan el establecimiento y manejo de otras prácticas como el riego por goteo.
La contaminación de los suelos.
Contaminación de los suelos es la presencia en o sobre algún terreno de cualquier desperdicio sólido o líquido en tal cantidad, de tal naturaleza y duración o bajo tales condiciones que afecten o puedan afectar la salud y el bienestar humano, la vida animal y vegetal o que interfiera con el libre disfrute de la vida o de esa propiedad.
Los desperdicios sólidos no peligrosos son clasificados como desperdicios municipales y agrícolas. Los desperdicios sólidos municipales incluyen basura, escombros, animales muertos, cenizas, cieno seco y chatarras. Los desperdicios como animales muertos son objeto de descomposición rápida creando problemas de manejos y contaminación. Las chatarras y materiales voluminosos resultan imposibles de disponer de ellos adecuadamente por lo que siempre son amontonados sobre el terreno. Los materiales sólidos no peligrosos al manejarse inadecuadamente contaminan el terreno con los líquidos de lixiviación que se percolan a través del suelo. La magnitud de la contaminación con esos lixiviados dependen del tipo de desperdicio depositado en el sistema, como orgánicos, inorgánicos, degradables, no degradables, solubles o insolubles, condiciones en el relleno y contenido de humedad de los desperdicios sólidos.
Los desperdicios sólidos peligrosos si tienen una impropia disposición y pobre manejo representan peligros inminentes a los suelos.
Entre los principales contaminantes estan los plaguicidas, pinturas, baterías, grasa y aceites hidráulicos y desperdicios patogénicos. Entre los plaguicidas más comunes en Puerto Rico se mencionan: parathion, malathion, órgano fósforo, organoclorados y el aldrín.
Técnicas modernas de recuperación de suelos:
Técnicas químicas:
Entre estas técnicas tenemos la deshalogenación con glicolatos, deshalogenación catalizada por bases, Oxidación química entre otras.
Técnicas biológicas de descomposición:
Estas técnicas consisten en el uso de microorganismos naturales como levaduras, hongos, o bacterias, para descomponer o degradar sustancias peligrosas en sustancias menos tóxicas. Ciertos microorganismos pueden digerir sustancias orgánicas peligrosas para los seres humanos como combustibles, solventes y convertirlas en productos inicuos como dióxido de carbono y agua.
Las técnicas biológicas consisten en el uso de microorganismos naturales (levaduras, hongos o bacterias) para descomponer o degradar sustancias peligrosas en sustancias menos tóxicas.
Ciertos microorganismos pueden digerir sustancias orgánicas peligrosas para los seres humanos, como combustibles o solventes y descomponerlos en productos inocuos, principalmente dióxido de carbono y agua. La degradación de estas sustancias les proporciona nutrientes y energía. Una vez degradados los contaminantes, la población de microorganismos se reduce porque ha agotado su fuente de alimentos.
Las poblaciones pequeñas de microorganismos sin alimentos o los microorganismos muertos no presentan riesgos de contaminación. Las medidas biocorrectoras pueden usarse como método para descontaminar tanto suelos como aguas. Estas medidas se clasifican en dos grandes categorías: in situ y ex situ. Con medidas biocorrectivas in situ se trata la tierra contaminada o el agua subterránea en el lugar donde se encuentra. Las medidas biocorrectivas ex situ consisten en excavar el suelo contaminado o extraer el agua subterránea por bombeo para aplicar el tratamiento.
